Travesias en kayak. kayak san martin de los andes, kayak en la patagonia, Travesia, excursiones en San Martin de los Andes. Paralelo 40 Expediciones
HUECHULAFQUEN
TRAVESIAS
2 Días

Huechulafquen, Epulafquen, Escorial



3 Días
kayak Filo Huahum
$6000.-
medio
45 km

Una travesía Epica

Bitároca I - La Vuelta al Lago.

El dos de Enero a las 7 de la mañana, yo, Simón y mi fiel amigo Gon, partimos con el plan de dar la vuelta al lago Lacar y Nonthue en 6 noches y 8 días.
La idea surgió en un viaje de Buenos Aires a San Martín.
El 25 de diciembre del año anterior se lo plantee a Gon cuando en la camioneta, con unos mates de por medio, mirábamos el lago y nos imaginábamos partiendo. Decidimos que mejor que decir es hacer, y por eso mismo, escribimos una lista completa de lo necesario. Con mucha inseguridad y trabas por parte de ambas familias logramos que acepten la idea de ir por una costa y volver por la otra.

Entonces, como dije antes, el 2 de Enero a las seis de la mañana empezamos a cargar la canoa en la camioneta, lo cual se dificultó mucho debido a que estaba cargada de tal manera que no sabíamos si iba a flotar. Partimos y desayunamos en la primer puntilla visible. Después nos bajamos en "La Islita", donde tuvimos nuestro primer pique, que por cierto, se nos escapó. Más tarde, paramos a comer en lizaso, o pasando un poco. Para ese momento toda mi ropa ya estaba totalmente mojada y un turrón que teníamos se había desecho en el agua que había en el piso de la canoa.
Se largó a llover y decidimos, locamente, salir lo antes posible. Para sumarle otra inconciencia yo, y me hago responsable, tuve la idea de cargar el bidón de 20 l. con arena para agregar peso atrás y de ser necesario poder usar de ancla.
La sumatoria de la lluvia, el viento, las olas y el bidón, lograron que en un momento determinado, todas, pero sin exagerar y sin faltar una sola, las olas entraron a la canoa.
Por suerte y gracias a dios, decidimos al instante, con necesaria y justificada desesperación encararle a la costa, que era pura piedra, nos bajamos donde pudimos y estuvimos 40 minutos con el agua helada hasta la cintura vaciando la canoa.
Muertos de frío, y con un nuevo respeto al lago partimos con el fin de parar donde pudiésemos dormir. Cuando encontramos la costa deseada, la ahogamos demasiado antes de llegar, ya que cuando Gon se bajó en proa para pisar tierra firme, la cola de la canoa, por una ola se hundió completamente. Rápidamente sacamos todas las cosas, estaban más que mojadas, y con empujones de a 5 cm. fuimos acercando la canoa a la costa, hasta que la pudimos sacar.
Armamos campamento y nos fuimos a dormir. Enfrente veíamos las luces de Yuco.

Esa mañana, el días dos, nos despertamos a las cuatro y media de la mañana y con dos horas y media de preparación, partimos. Ese día paramos a almorzar en la isla Santa Teresita, para ser preciso, enfrente.
En Yuco sacamos nuestra primer trucha que pico y la arrastramos durante unos varios cientos de metros. En la Isla S. Teresita descargamos todo y nos fuimos a dar una vuelta de trolling. Gon sacó una y yo devolví una perca. Las dos truchas fueron nuestro almuerzo. Cuando decidimos pisar la Isla Santa Teresita llegó la Marí Marí y decidimos de forma unánime partir y no tener contacto con esa manga de turistas. La Angostura fue nuestro peor momento del segundo día, y apenas pudimos paramos y nos encontramos con los primos de Gon. Allí dormimos y comimos. El fogón era agradable, y los escuchamos cantar hasta que temprano nos fuimos a dormir porque nos esperaba otro día largo.
El tercer día, antes de que cualquiera se despertara, y tras otras dos horas de preparación, partimos. Este día, por suerte fue tranquilo, y no como el segundo, que además de pasar de hambre por hacer mal la cuenta de comida, perdimos la línea de un ril.
Paramos en Puerto Elvira, donde yo saqué otra trucha, que por cierto tenia unos 50 cm. Dormimos una noche allí, solos, y al día siguiente llegaron mis hermanos y mis viejos, que nos acompañaron dos noches. Allí pescamos, y la pasamos muy bien. Poder comer bien nos cambió el humor, que tendió a ser solitario, callados y dormir mucho la siesta.
El séptimo día iniciamos la vuelta con Jo, que nos acompañó en el kayak Bahamas.

Salimos a las 7 de la mañana, el día se puso hermoso una vez que pasamos la angostura. La puntilla del peligro no hizo honores a su nombre, por suerte.
Paramos a comer una picada en una playa totalmente virgen, muy chica, hermosa y llena de helechos. Más adelante, frente a una isla, que por poco se sumergía en el agua, paramos a almorzar.
Decidimos seguir.

En el momento de pasar una montaña, que a nuestro gusto era la más linda de todas, el clima empeoró abruptamente.
Solo veíamos como costa un enorme paredón de piedra. Ninguna playa a la vista, y debido a las olas de tamaño inimaginable, Jo, en el kayak se agarró de la canoa. Las olas pasaban por arriba del kayak y la canoa. El flotador se rompió. Gon delante de la canoa tenia la función de sostener a Jo. Jo tenía la función de sobrevivir y no soltarse y yo la de alejar a Jo para que la canoa no se siga rompiendo y de clavar la pala por mi derecha tratando de avanzar sin chocar contra las piedras.
A lo lejos apareció una playita. Llegamos apaleados y con un alivio inexplicable. Eran las 4 de la tarde, había tanto viento que no se podía estar, así que armamos la carpa en un lugar medio reparado y nos fuimos a dormir. A las 9 nos levantamos para comer un arroz con atón y seguimos durmiendo hasta las 4 de la mañana del día siguiente.

A las 7 partimos por temor al clima y a las nueve de la mañana del día 10 de Enero llegamos a S. M. Andes.
Nos sentimos muy contentos por ver que nuestros deseos se habían cumplido contra la voluntad del clima y el miedo de muchas personas.
Con suerte tal vez logramos realizar una proeza en la que no solo fuimos innovadores sino victimas de un aprendizaje muy importante e inolvidable.
Un nuevo y mucho más fuerte respeto al agua.

Simón Laprida (17-07-05)

Salimos desde Puerto Canoa, en el lago Huechulafquen, a 2 horas de San Martín de los Andes. Remamos unos 5 km. hasta entrar al Epulafquen, al cual le damos toda la vuelta pasando por el escorial (un rio de lava imponente que llega al lago desde el volcán Achen-niyeu), hatsa llegar a un camping en el Huechulafquen, donde pasaremos la noche.

Al otro día nos adentramos en el Lago Paimun, al pie del Volcán Lanín, remando unos 10 km hasta unas playas hermosas y alejadas, para después de disfrutar del día, volver a Puerto Canoa y emprender la vuelta al Pueblo.

Una travesia increhible, siempre entre volcanes.

INCLUYE
equipo de kayak Equipo de kayak      equipo de seguridad Elementos de seguridad      equipo de campamento Equipo de campamento      vianda Cheff !!!

 

Es obligatorio el uso de salvavidas.
Se realizan con un Minimo de 2 personas, o se agrega un 50% al valor de la travesia.
Las reservas se realizan abonando el 50% del valor de la travesia, con un mes de anticipación.